Es viernes por la noche, Día dos Namorados, después de vaciar mi armario para ver toda mi ropa, decido que es lo que usaré. Mientras, la música de fondo bastante animada para comenzar la balada.
Platicando contigo me das algunos tips para vestirme hoy… noche fría, manga larga, ropa oscura, comodidad. Pero no lo sigo pues ya estaba todo decidido.
Tomo baño y me empiezo a arreglar en lo que ella va desistiendo de acompañarme, me molesta pero no dejo que eso arruine mi noche, yo iré. Ellos entretanto están en la cocina preparando su cena y yo interrumpo varias veces: ¿el cabello de lado? ¿Cómo me veo? Y ellos ayudándome a decidir, saben que estoy nerviosa y animada, saben porque lo estoy y me animan más.
Estoy lista, ahora un problema: ¿camión o taxi? Después de consultar un mapa en el internet, decido ir de taxi, llego sin problemas, antes que tú. Entonces te llamo y me dices que ya estás en camino, que diga tu nombre en la puerta para no pagar entrada y que te espere adentro. Así lo hago, y en lo que espero algunas personas se acercan para fumar y platicar, el tiempo pasa lento pero trato de no ver el reloj.
Entras a pasos rápidos, buscándome mientras yo me levanto y camino hacia a ti, un beso y un abrazo fuerte, me tomas de la mano y entramos al salón buscando a tus amigos.
Vas saludando a todos y me vas presentando. Todos animados, viendo como tocaba la otra banda, parados a un lado del escenario. Me quedo en una mesa con la esposa de uno y con la novia de otro. Platicando, platicando de repente te veo, tu animado platicando con todos, viendo los últimos detalles antes de subir a cantar.
Te sientas junto a mí, manos entrelazadas, risas, plática, nervios... me dices que vas a calentar la voz, después de un rato regresas… manos entrelazadas, risas, plática, nervios y las bromas de tus compañeros de banda.
Me dices que estoy linda, me pones nerviosa y para evitar que sea tan obvio te digo que no iba vestida con manga larga ni de ropa oscura. Me ves con detenimiento, lo notas y me das la razón.
Es hora de subir a cantar, la salsa y el merengue te esperan para hacer a todos bailar, casa llena… un apretón de manos, un “buena suerte” al oído y un primer beso que me toma de sorpresa.
Nosotras tres bailando junto a la mesa siguiéndolos, mientras ustedes dan todo en el escenario, al cabo de un rato nos sentamos quedamos platicando mientras bailábamos, ustedes siguen ahí haciendo lo que más les gusta y el público bailando a su ritmo.
Te estoy viendo, cuando una trompeta despistada roba la atención del director, enojo obvio por su parte y ustedes siguen para cerrar el show.
Terminó, todos cansados pero con caras felices, nosotras aplaudiendo, nos vamos a otro lugar donde todos nos sentamos a la mesa, petiscos y una coca- cola son disputados por músicos cansados.
Todo se va acabando mientras la plática sigue, algunos comentarios sobre el show, críticas constructivas y tú con la adrenalina al tope das un discurso sobre cada miembro de la banda, no terminas y todos te piden que te sientes, sin éxito sigues mientras alguien me pide en voz baja que te convenza de sentarte. Lo ignoro y te dejo seguir. Al cabo de un rato de pláticas, bromas y mucha coca- cola, todos regresamos al escenario y mientras tú ayudas con los instrumentos, yo me quedo platicando con tu amigo, es divertido. .. y sí, solo amigos!
Hora de irnos. Salimos caminando para tomar un taxi, varios se han ido ya y nosotros tomamos un taxi, un amigo viene con nosotros. Vamos camino a mi casa, tu amigo se queda a la mitad del camino pues para él resulta mejor. Llegamos y el elevador apagado, damos la vuelta y entramos por atrás. Elevador cómplice. Un beso largo nos esperaba ahí, el primero de muchos. Llegamos a casa, ¿aspirina? Y después de buscar no encuentro, nos quedamos en el pasillo viendo la ciudad dormir mientras nosotros platicamos sobre la noche, salsa, merengue, trompetas y fotos… el tiempo va pasando y nosotros ahí pues para nosotros no va pasando.
El sale y nos interrumpe una… dos veces pero no nos molesta mucho pues platicamos un poco, mientras voy sintiendo unos besos en la cabeza y nos impactamos otro tanto. El se va y nosotros regresamos a nuestra plática, a nuestros besos… a lo nuestro.
No hace falta describir lo que hicimos después, es nuestro. Más plática, algunas fotos, muchos besos y descansamos sin dormir. Todo es cómodo, natural ¿química? Después de un rato, el hambre nos empieza a invadir y decidimos buscar un lugar para desayunar. Nos encontramos con ellos en la cocina y bajamos juntos. Ellos se quedan en la espera del camión y nosotros seguimos. Primer restaurante: cerrado. Segundo restaurante: abierto y ahí nos quedamos.
Empezamos a desayunar cuando somos interrumpidos por un señor de cabello blanco.
-¿Puedo hacerles una pregunta?
-Si, claro- dices
- ¿amigos o novios?
Nos quedamos callados, nos miramos con sonrisas nerviosas que se aguantan un ataque de risa, y entonces decido responder:
-novios
El animado nos da unos golpecitos en el hombro diciendo: “¡esto terminará en boda!”, nosotros reímos nerviosos también. Entonces él se aleja para recoger sus cosas y nosotros solo seguimos comiendo sin saber que decir hasta que rompo el hielo con una carcajada, tú te ríes también (creo que de mí) y me preguntas que pasa. Te digo que todo es muy loco y que imaginaras: tu cubano, yo mexicana, casados en Brasil, y que de por sí ya es todo muy loco: tu cubano, yo mexicana en Brasil. Solo nos reímos y cambiamos de temas mientras los vasos de jugo se van vaciando.
Terminamos y salimos sin rumbo, un teléfono público se cruza en nuestro camino, haces tu llamada y quedas un poco más relajado aunque un poco molesto pues mañana tendrás que despertar temprano. Seguimos nuestro sin-rumbo parando de vez en cuando para ver un edificio que daría una buena foto, me explicas técnicas y ángulos, escucho atenta y seguimos caminando
Llegamos a la orilla del río, nos sentamos un rato mientras el sueño empieza a aparecer, nos encontramos con un cine abandonado en nuestra frente y después de buscar el origen de “CINEMA”, decidimos analizar la pintura que está en la pared. Conclusión: retrato de la sociedad actual.
Es hora de regresar a casa, me acompañas hasta la mía pero en el trayecto ríes al escuchar mi acento cubano, te reto para que imites el mío y no lo consigues… te sale un divertido norteño que me encanta y me hace reir.
Un beso, dos besos, tres besos… nos veremos mañana mejor dormidos, más descansados y con más ganas de vernos… un beso, dos besos, tres besos y te vas.
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y me quedo impaciente por saber más de esta historia... real???... ojalá que sí... lov yu judeee...
ResponderEliminarlindisima amiga!! deberias escribir un libro!! serio te lo digo! y con fotos y todo!! hay una pagina lindisima para hacer libros! seria un lindo regalo!!!
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