domingo, 28 de octubre de 2012

De regreso


Llevo sentada un buen rato frente a mi computadora sin poder escribir una palabra. El cursor aparece y desaparece amenazante mientras ‘Wild horses’ sale de mis audífonos.

Después de una tarde en familia, plática de celular con una amiga y un intercambio corto de mensajes subidos de tono con quien próximamente estará en la ciudad, me dispongo a empezar uno de los libros que mi jefe me ha pedido que lea. Empiezo a hojear y recuerdo haber leído alguno de sus capítulos en la universidad, y sin embargo hay algo que hace que no cierre el libro y piense en alguna excusa para devolverlo el Lunes, creo que es el Inglés. Tomo apuntes.

Es curioso como una persona puede darte tanta inspiración, como para empezar un blog y tomar la fotografía como un hobby serio, y sin embargo, que esa misma persona haga que (in)conscientemente lo dejes todo, sin abrir el blog, sin escribir las anécdotas vividas y guardar la cámara en lo más alto del armario para no verla y no tener uno de esos deja vú que te hacen perder el equilibrio mientras se encoge el corazón.

Es obvio que no se puede evitar lo que creemos y pretendemos hacer inevitable. Es solo una evasión temporal, porque tarde o temprano hay que enfrentar lo que tenemos frente a nosotros para poder seguir adelante. Es el mismo efecto del cerebro y la nariz – nuestros ojos ven nuestra nariz todo el tiempo, pero el cerebro decide ‘esconderla’ de nuestro campo de visión. La diferencia es que en este caso tenemos no 2, sino 3 objetos que quieren dominar: los recuerdos, el cerebro y el corazón. ¿Hay alguna teoría para eso? Creo que no, y si la hubiera el resultado no sería un nuevo amor, y si el tiempo.

Tiempo para recobrar las fuerzas, la energía, para enfriar la cabeza y poder pensar con claridad, hacer nuevos planes que ahora incluyen sólo a una persona, para demostrarme y demostrarle al mundo que estoy bien y que estaré mejor. Creo que éste último punto, es el más sorprendente, cuando volteas y ves lo superado, lo alcanzado y lo bien que uno esta consigo mismo.

Hace casi un año que no pongo ojo por aquí, y creo que es hora de hacerlo de nuevo, regresar a vaciar la mente de los pensamientos del día a día. A lo mejor, la inspiración no es la de antes, a lo mejor esa inspiración se fue con él, a lo mejor no… prefiero pensar qué cambio, maduró (quiero pensar que no sólo la inspiración) y que lo que se viene de ahora en adelante será mejor, como lo ha sido este año.

Un resumen de lo que ha pasado desde ese inigualable Septiembre:

-          Adiós al compromiso, planes de boda y adiós a él.

-          Nuevo trabajo.

-          Año nuevo (2012)

-          Cambio de puesto.

-          Una buena bronca laboral.

-          Aumento de salario.

-          Promoción laboral.

-          1° aniversario laboral.

-          Visitas a/de amigos del intercambio.

-          Más estrés y caída de cabello.

-          Dieta (que hasta la fecha ha resultado en la pérdida de unos 15 kilos, aproximadamente).

-          Bodas, hijos y reuniones de amigos de universidad.

-          Un español con un acento irresistible.

-          Un excéntrico personaje de ojos claros, que camina por mi escritorio varias veces por día, mientras yo simulo no ver.

-          Caer en la cuenta de varias cosas, tratando de no despegar los pies del suelo.

El amor es la arrogancia de aferrarse a lo imposible. Es buscar en otra parte lo que no encuentras en tí...

A la próxima, pronto…

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